Recorrido Monumental

   En lo alto de la gran mole de piedra sobre la que se asienta el pueblo, rodeado de profundos precipicios, se encuentran las ruinas del Castillo de Alpuente. De aquella magnífica e inexpugnable fortaleza quedan restos de procedencia romana y árabe: aljibes, cisternas, pozas y cámaras que parecen auténticas mazmorras, pilas de piedra donde se picaba la pólvora... Lo mejor conservado del castillo es la Torre de la Veleta o del Homenaje, construcción de sillería que, a pesar de los repetidos derribos, mantiene unos diez metros de elevación. 

Junto a los restos del castillo, está la iglesia arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad. Es un templo de una sola nave, construido entre los siglos XIII y XV. Su campanario octogonal alberga los restos más antiguos del siglo XIV.

El Ayuntamiento tradicionalmente estaba ubicado en una antigua aljama, puerta de entrada a la ciudad que da la bienvenida al visitante. Sobre ella se reunía la Lonja de Contratación y la Gobernación árabe. En el siglo XVI se le adosó un magnífico salón consistorial.

Paseando por este entramado urbano de ambiente medieval, encontraremos casas solariegas con sus portadas y escudos nobiliarios; hornos antiquísimas (en uno de ellos se ha instalado el Museo Etnológico), balconadas de clara influencia aragonesa y otros detalles que nos muestran el interés de sus habitantes por la conservación del conjunto.

La Ermita de la Purísima, a casi un kilómetro de la villa en la carretera que conduce de Alpuente a la Yesa, es una construcción de mampostería y sillares del siglo XVIII.

Muy cerca de la villa, a poco más de dos kilómetros en la carretera de Alpuente a La Yesa, se encuentra el Acueducto medieval "Los Arcos", con trece arcadas. Su finalidad era abastecer a la población y regar los típicos y escalonados huertos con el agua procedente de las fuentes Nueva y Marimacho.

A unos dos kilómetros de la aldea del Collado, se asientan los restos del histórico Castillo del Poyo, sobre la cima de una alta montaña. Este castillo, al parecer de origen romano, jugó un papel importante durante las guerras carlistas quedando su nombre ligado a la historia valenciana.

 

El Castillo de Alpuente

Situado en lo alto de un cerro sobre el profundo barranco del Río Reguero, a 958m sobre el nivel del mar, se yerguen las estructuras del Castillo de Alpuente, surgido como inexpugnable fortaleza en torno a la cual se establecería la población primigenia que controlaría el paso por el valle.

El perímetro amurallado delimita una superficie aproximada de 1ha denominada Alcazaba, en la que nos encontraríamos con la Ciudadela, los aljibes, almacenes y la zona palatina en la parte superior. La Torre Albarrana se yergue en la barbacana existente al sur del conjunto y exenta del recinto amurallado de la Alcazaba.

Tendría una relación jerárquica con el castillo de El Poyo o Collado, localizado también en nuestro municipio a unos 10-12 Km al Norte, desde donde se controla el paso del Camino Real de Aragón a Valencia y se ven mejor las tierras de Teruel.

La Muralla de Alpuente I

"La muralla de la madina (ciudad) al-Bunt (Alpuente) se construyó posiblemente en el siglo X para defender la zona accesible, no protegida por el cortado sobre el Reguero. Delimitó una superficie urbana de casi tres hectáreas mediante un alto muro de más de diez metros jalonado por trece torres, mucho más altas, y en el que se abrían dos puertas (la denominada Aljama y la que abría hacia las huertas) que permitían el paso de carros y otras dos (la del Portillo y la que daba a la bajada a La Bomba) peatonales.

    Los estudios realizados en los restos de la muralla, ahora en proceso de restauración, muestran sucesivas reparaciones como consecuencia de ataques sufridos por la ciudad. Uno de ellos se produjo con el fin del Califato (año 1011) y la consecuente creación de la Taifa (Reino independiente) de al-Bunt, que controló el territorio de la Serranía durante todo el siglo XI.

    Nuevas reparaciones parecen ser consecuencia de las guerras que enfrentaron a la población albuntina bereber con los imperios norteafricanos (almorávides primero y almohades después) que ocuparon al-Andalus en el siglo XII. Tras la conquista de la ciudad por el rey Jaume I, se realizaron importantes reformas, eliminando alguna de las torres que consideraron innecesarias para la defensa.

    En los años siguientes la muralla sufrió los ataques de las tropas castellanas a mediados del siglo XIV (Guerra de los Dos Pedros) y a comienzos del s. XV. Las reparaciones y mejoras que se hicieron entonces buscaron adaptar las antiguas murallas andalusíes a la guerra moderna, en la cual eran cada vez más importantes las armas de fuego, de mano (arcabuces) y de tiro (bombardas, morteros pedreros). Para las primeras, desparecieron las almenas en favor de un parapeto corrido en el cual se abrieron troneras. Para las segundas se ampliaron los adarves para poder colocar las cureñas sobre las que se montaban las piezas de artillería. También se dobló la muralla en los puntos más débiles para poder resistir los impactos artilleros enemigos."
 

Más información sobre la Muralla de Alpuente

Más información sobre el Castillo de Alpuente

Iglesia Ntra. Sra de La Piedad de Alpuente

En el año 1236 Jaime I el conquistador hizo purificar una mezquita contigua al castillo, dedicándola al culto cristiano, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad, aunque provisionalmente, mientras se construía una Iglesia nueva y de más capacidad que se concluye en 1376. En esta fecha aún quedaban elementos por terminar, como el coro que se termina en 1499, la capilla de Comunión adosada al templo en el s. XVII. Esta capilla fue costeada por una encumbrada dama de la población.    Por lo tanto, se puede decir que se construye a lo largo de varios siglos, y por eso se observan una mezcla de estilos arquitectónicos. Como se puede apreciar, es un templo de una sola nave, en el que destaca la planta octogonal de la torre baptisterio y posteriormente campanario que se conserva tal cual fue concebida y la piedra votiva del donante escrita en lengua castellana y que habla de los sueldos que costó edificarla.    En un momento de su historia tuvo dos órganos y uno de ellos fue saqueado en la guerra civil de 1936.    Fue iglesia arcipestral y perteneció a la diócesis de Segorbe hasta el año 1963.   En el sitio donde ahora está la iglesia había desde muy antiguo una ermita dedicada a San Blas, que es en la actualidad el patrón de Alpuente. 

 

La Torre de la Aljama

  La antigua Aljama constituía la puerta de entrada principal al recinto amurallado que serviría para defensa y refugio de los habitantes de extramuros en caso de peligro: es la torre mejor conservada de la muralla con una antigüedad aproximada de más de 1000 años.    En el piso alto se reunía la Lonja de contratación y el Ayuntamiento o gobernación árabe.    Esta torre inicialmente era una torre diáfana; en la remodelación del siglo XVI se adosa el magnífico Salón Plenario decorado con un buen artesonado de yeserías policromadas y al tiempo se utiliza esta misma decoración para otros espacios del edificio.    En la parte baja del edificio se puede visitar el Salón de las Cortes, donde se celebraron las Cortes del Reino de Valencia de 1319, por el rey D. Jaime II, y de 1383.    Y continuando con el recorrido, llegamos a lo que fueron las caballerizas en época más antigua y más recientemente también se utilizarán como calabozo, con puerta de acceso al "Porche de San Antonio". La techumbre de este "Porche" tiene un interés especial, al igual que la de todo el edificio. El "Porche" finaliza con la doble puerta que daba acceso a la Villa.    A partir del tiempo en que Alpuente se convierte en la Taifa, esta torre pasará a denominarse la "Aljama" o Torre de contratación y desde hace varios siglos ha funcionado como Ayuntamiento, actualmente no. 

Museo Etnológico de Alpuente

El Museo Etnológico está situado en un horno del siglo XIV que funcionó hasta el último tercio del siglo XX y conserva belllísimos arcos góticos.

 

Este edificio se construyo a partir de un privilegio del Infante D. Juan, dado que en Zaragoza el 27 de febrero de 1378, que hacía referencia a la concesión de un horno en el arrabal de Alpuente, porque se había destruído en la guerra con Castilla y el existente no era suficiente para la "multitud de habitantes" que entonces albergaba la Villa.

 

 

El museo acoge una muestra muy diversa de objetos: herramientas de labranza, de herrero, de carpintero, elementos que se usaban para la elaboración del pan o de los embutidos, ...utensilios que hace algunos años se utilizaban en la vida cotidiana de toda la comarca y, la mayor parte, hoy han quedado en desuso. 

Restauración del Museo Etnológico de Alpuente

 

El Ayuntamiento de Alpuente por fin podrá comenzar la recuperación del edificio del Museo Etnológico. La Diputación de Valencia subvenciona con 30.000 euros esta rehabilitación a través de la línea de ayudas de restauración de patrimonio inmueble que se enmarca dentro de las líneas de conservación del patrimonio municipal.
El principal foco de la restauración será el tejado, puesto que está en mal estado y es lo primero que debe hacerse para impedir que el interior del edificio se degrade.

El edificio del museo, antiguo horno comunal de origen medieval, es una de las pocas manifestaciones del gótico civil que quedan. Ha sido uno de los centros de colaboración de la población, puesto que por una parte el contenido que alberga ha sido donado por la población local y por otra, ya desde sus inicios, era un equipamiento del que hacía uso toda la Villa de Alpuente.

Esta es una muestra más de lo importante que es para Consistorio la recuperación del patrimonio municipal, que al fin y al cabo, es la herencia de todos los vecinos de Alpuente.

La Ermita de la Purísima

Se encuentra a casi un kilómetro de la villa. Es una construcción de mampostería y sillares. Tiene un porche de techo plano con dos huecos laterales y poyo corrido, y presenta la nave tres contrafuertes. El acceso rematado en arco de medio punto cerrado con reja en la actualidad. Los vanos laterales también de medio punto. En una de ellos se aprecian restos de una inscripción, al parecer el arco debió ser desmontado y vuelto a montar puesto que la inscripción está alterada.   La puerta de medio punto adovelada, se abre una ventana rectangular, hay restos de un reloj de sol y en un azulejo podía : "Hermita de la Purísima".  La fachada remata en frontón triangular, con espadaña de sillares rematada en adorno de bola de piedra, sin campana.    La nave única es larga, rectangular, y se cubre con bóveda de cañón de cuatro tramos apoyada sobre unas pilastras adosadas. Esta bóveda estaba policromada con pinturas de mérito al fresco, representando grecas y follajes.   En uno de los arcos puede verse la fecha de 1884. A los pies, a la izquierda, hay un púlpito de obra. En el testero, retablo barroco con la hornacina vacía: la imagen de la Purísima se halla en la iglesia parroquial del pueblo.

Acueducto "Los Arcos"

Muy cerca de la villa, a poco más de dos kilómetros en la carretera de Alpuente a La Yesa, se encuentra el acueducto medieval de los Arcos, con trece arcadas. Su finalidad era abastecer a la población y regar los típicos y escalonados huer­tos con el agua procedente de las fuentes Nueva y Marimacho.

El Collado

La aldea del Collado, limítrofe con la provincia de Teruel, se encuentra en la parte norte del término municipal, a unos 13 km de Alpuente. Esta aldea, que se encuentra a 1.150 m de altitud, está situada entre el Cerro del Castillo (1.475 m) y la muela del Buitre (1.511 m) y es de las de mayor altitud de la Comunidad Valenciana.

En el casco urbano se conocen varias fuentes tradicionales: la de la Teja en la plaza de la Iglesia y las de Tollo y del Barrio Alto, en los extremos de la aldea, así como varios lavaderos públicos. Además existen varias fuentes pegadas al casco urbano como son la fuente de La Salud, la fuente del Conejo o La Rubia.

Respecto al patrimonio religioso se encuentra la Iglesia del Siglo XIX (año 1868), que tiene una robusta torre cuadrada de sillería de dos cuerpos, en el primero dos seteras y en el segundo las campanas, está dedicada a San Miguel Arcángel.

RETABLO DE LA IGLESIA

Lo más interesante de la Iglesia es un Retablo gótico, obra de Gerardo Estarnina procedente de la Iglesia Arciprestal de Alpuente. Esta Iglesia se reconstruyó en estilo neoclásico en la 1ª Guerra Carlista, como consecuencia de un incendio, por lo que el retablo se trasladó a la Iglesia del Collado. Es uno de lo mejores retablos medievales de la Comunidad Valenciana. Parte de las tablas de la predela de este retablo están expuestas en el Museo Diocesano de Zaragoza y en una colección norteamericana (Jhonson de Filadelfia).

En cuanto al patrimonio defensivo resaltar el Castillo: las ruinas del 'Castillo del Poyo' o 'Castillo de El Collado' se hallan en la cima de un elevado cerro, situado a algo más de un kilómetro de la aldea, en la parte norte del término municipal. La ascensión al castillo debe hacerse a pie durante una hora aproximadamente.

Su origen es probablemente romano, ya que en su entorno se han encontrado monedas y otras piezas arqueológicas de esa época.

Su perímetro es irregular, de unos 200 m. de longitud por 80 m. de anchura en sus ejes mayores. La cima está formada por un peñasco completamente tajado de 10 metros de altura, sobre el que se asienta la obra de sillería, de la que quedan algunos restos de amurallamientos, pero ninguna torre.

Los hechos de armas más importantes en los que intervino esta fortaleza ocurrieron durante las Guerras Carlistas, en las que jugó un destacado papel, llegando a albergar una academia de promoción del ejército carlista. Una vez rendida Morella durante la Primera Guerra, las tropas que ocupaban el Castillo del Poyo se negaron a abandonarlo, debiendo ser tomado por las fuerzas del general Aspiroz. En la Tercera Guerra, en 1875, cuando ya se habían retirado al norte del Ebro todas las tropas carlistas tras la capitulación de Cantavieja, el castillo siguió fiel al carlismo, resistiendo todos los ataques de las fuerzas del general Manuel de Salamanca, hasta que tuvo que rendirse tras un intenso bombardeo artillero. Después de la caída del fuerte de El Collado, las fuerzas carlistas habían quedado reducidas a partidas pequeñas y sin poder operativo en esta zona centro, lo que supuso el fin de la guerra para Alpuente.

FIESTAS

Las fiestas se celebran en Honor a San Miguel Arcángel:
- Aparición de San Miguel (8 de mayo).
- Fiestas en honor a San Miguel y San Roque ( segunda o tercera semana de agosto).
- San Miguel (29 de Septiembre).
 

El Castillo del Poyo

Poblado y edificio militar- Castillo de la Edad del Bronce (II Milenio a.C) - Islámica (S.IX d.C) - 3ª Guerra Carlista

BIC (Bien de Interés Cultural)

El Castillo del Poyo dependía del castillo de Alpuente y colaboraba en el control del dominio de la Serranía Alta que era un territorio dotado de gran valor estratégico por ser la frontera entre los reinos de Castilla y de Aragón. 

En el siglo XIII el término de Alpuente controlaba una superficie de 365 km2. La importancia del castillo del Poyo se basaba en que era el punto que controlaba el Camino Real de Valencia a Aragón y el valle norte de la Bailía de Alpuente (modelo de administración del Patrimonio Real que englobabla los actuales términos de Aras de los Olmos, La Yesay Titaguas). 

Por eso se consolidó como castillo junto con el de Alpuente. La misma valía estratégica le hizo participar en las Guerras Carlistas.

Los hechos de armas más importantes en los que intervino esta fortaleza ocurrieron durante las Guerras Carlistas, en las que jugó un destacado papel, llegando a albergar una academia de promoción del ejército carlista. Una vez rendida Morella durante la Primera Guerra, las tropas que ocupaban el Castillo del Poyo se negaron a abandonarlo, debiendo ser tomado por las fuerzas del general Aspiroz. En la Tercera Guerra, en 1875, cuando ya se habían retirado al norte del Ebro todas las tropas carlistas tras la capitulación de Cantavieja, el castillo siguió fiel al carlismo, resistiendo todos los ataques de las fuerzas del general Manuel de Salamanca, hasta que tuvo que rendirse tras un intenso bombardeo artillero. Su caída significó el fin de la GuerraCivil en tierras valencianas.